CONEJO DE CAMPO CON SALSA DE NATA AL AZAFRÁN DE LA MANCHA

Jamás he comido conejo de granja. Siempre de monte. Confieso que lo aborrecí siendo niña pero eso forma ya parte del pasado y a día de hoy valoro más que nunca la carne de caza. Todo se lo debo a mi padre y a mi hermano.

La caza es una actividad cinegética que tiene mucha importancia en Castilla-La Mancha. Guste o no guste, no quiero entrar en debate, hay que reconocer que es necesaria para mantener un equilibrio en la naturaleza.

Hoy, 31 de mayo, es el día de mi Comunidad Autónoma y qué mejor manera que celebrarlo con una receta que cuenta entre sus ingredientes con carne de caza y con azafrán de la Mancha.

Más sencilla no puede ser. Si quieres puedes añadir unas setas al sofrito y a lo mejor algo de coñac, pero así, tal y como te la voy a explicar, está como para echar una siesta, algo muy manchego también, justo después de comer.

Ingredientes:

1 conejo de monte (En mi caso, cortesía de mi hermano)

1 cebolla grande

200ml de nata líquida

6 a 8 hebras de azafrán de la Mancha con DOP

4 a 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (yo calculo una por persona)

Sal

Perejil (opcional)

Pan para mojar la salsa (no queda bien pero si hay que mojar, se moja)

Elaboración:

Una vez esté limpio el conejo, trocéalo en partes más o menos de igual tamaño.

Pon a calentar el aceite y fríe el conejo.

Retíralo del fuego y reserva.

En ese aceite, sofríe la cebolla que previamente has picado en brunoise y echa un pellizco de sal.

Mientras la cebolla se sofríe, muele las hebras de azafrán en el mortero y vierte ahí la nata para que coja color.

Cuando la cebolla esté lista, añade la nata y el conejo.

Deja que todo hierva a fuego medio hasta que la nata espese.

Rectifica de sal si lo crees necesario.

Una vez lo has emplatado, puedes espolvorear algo de perejil picado. (toma pareado)

¡A disfrutar!

Se me olvidaba… puedes sustituir la carne de conejo por la de pollo.

Va por ti.

CÓMO HACER REQUESÓN CON AZAFRÁN DE LA MANCHA

Hace poco compré en Amazon un molde para hacer queso y desde entonces no he parado. Lo he hecho con leche de cabra, con leche entera, con leche desnatada, con leche sin lactosa, con sal y sin sal. ¡Me encanta y además, como vas a ver, es facilísimo!

Cuando hacía requesón, antes de comprar el molde, usaba una tela para colarlo. Salía bien, pero con el molde es mucho más cómodo y queda más bonito. Las cosas como son.

En esta ocasión añadí azafrán y si cuando lo he hecho sólo con leche estaba muy rico, con azafrán de la Mancha, está más rico aún. El azafrán enriquece lo que toca y potencia el sabor de los alimentos. ¿Sabes que puede llegar a ser sustituto de la sal precisamente por eso último que te he dicho?

Al final de esta receta, te hablaré un poco del azafrán de la Mancha y de cómo utilizarlo correctamente… desaparecerá ese concepto que tienes sobre el precio del azafrán y su rendimiento en la cocina.

Pero sigamos. Vamos con la receta. Añadirle azafrán ha sido una idea estupenda pero como puedes imaginar, echarle esta especia, que también es producto alimenticio, es opcional.

He utilizado vinagre para cuajar la leche pero igualmente puedes usar limón.

Ingredientes:

1 litro de leche entera de vaca (puede ser de otro tipo)

3 cucharadas soperas de vinagre de manzana (o 3 de zumo de limón. A elegir)

Una pizca de sal

Unas 9 o 10 hebras de azafrán de la Mancha con DOP (el envase tiene un sello que garantiza su calidad y procedencia)

Un molde para hacer queso (o un trapo y un colador)

Elaboración:

Pon la leche a calentar y justo antes de que rompa a hervir, retírala del fuego.

Muele las hebras de azafrán en un trozo de papel aluminio. Lo doblas un poco y frotas con los dedos para romper las hebras. Hazlo con cuidado para no romper el papel y que no se caiga el azafrán.

Échalas a la leche.

Añade el vinagre y la sal.

Remueve un poco con una cuchara y deja que repose destapado media hora a temperatura ambiente.

30 minutos después la leche estará cuajada

Si no tienes molde debes echar la leche a un paño y apretarlo para que suelte el suero o colgarlo bien atado con un recipiente debajo para que vaya cayendo ahí.

Con el molde sólo tienes que apretar un poco unas cuantas veces con una cuchara para que suelte el suero, taparlo y meterlo en la nevera. Al cabo de una hora ya estará listo para que lo disfrutes.

El líquido resultante puedes congelarlo y utilizarlo como sustituto del yogur cuando hagas bizcochos. Congélalo con la medida exacta y así lo aprovechas mejor.

Dicen que hay que consumirlo antes de 5 días, pero en casa no llega ni al segundo día.

Este requesón está muy rico con miel pero con unas regañás o biscotes de pan y un chorrito de un buen aceite de oliva virgen extra también se deja comer.

Apuntes sobre el azafrán de la Mancha:

El azafrán de la Mancha con Denominación de Origen Protegida viene tostado y listo para ser usado. No es necesario calentarlo, además, si se hace, corremos el riesgo de pasarnos con el calor y estropear el azafrán. Lo compro con DOP porque eso me garantiza calidad y procedencia. No todos los azafranes son iguales.

Es conveniente moler las hebras antes de echarlas a la comida aunque también puedes añadir alguna hebra entera. A mi me resulta agradable llevarme una cucharada a la boca que contenga una hebrita de azafrán.

La medida o cantidad de azafrán que se utiliza por persona, oscila entre las 4 y las 8 o 9 hebras. Dependiendo de la receta se usará más o menos cantidad. Aunque con esta especia, es mejor quedarse corto que pasarse. Menos es más.

En el caso del requesón ya has visto las hebras que utilizo para un litro de leche y el color que ha cogido. En las legumbres, albóndigas de carne o cualquier guiso de pescado, siempre para 4 personas, uso entre 6 y 8 hebras como mucho. Donde más utilizo es en el arroz. Para 4 personas infusiono en el caldo de la cocción un pellizco de azafrán que equivale a unas 30 hebras. Antes las muelo en el mortero y las dejo infusionando en medio vaso del caldo donde coceré el arroz mientras hago el sofrito

¿Sabes que un gramo de azafrán contiene las hebras de unas 230-250 flores con tres estigmas cada una? Si para un cocido utilizo unas 6 hebras, calcula el gasto en azafrán de esa comida y calcula los cocidos que puedo hacer con 1 gramo. ¿A que ya no te parece tan caro?

Esta especia, que también es producto alimenticio, rinde mucho en la cocina si se usa correctamente. Además, potencia el sabor de los alimentos y hace más digestivas las comidas.

Te animo a que lo incluyas en tus guisos. Es un colorante natural que también aporta aroma y sabor, pudiendo ser, como dije más arriba, sustituto de la sal.

Otras recetas que tengo en el blog con azafrán son:

Y también puedes pinchar aquí para ver sopas y otras recetas con azafrán manchego.

Va por ti.

MORCILLA DE BURGOS CON SOFRITO DE CEBOLLA Y ESPÁRRAGOS TRIGUEROS CON AZAFRÁN DE LA MANCHA

magnumriosyesparragos

Hace poco vi una lasaña que se hacía con este sofrito y pensé que no estaría mal combinarlo con morcilla.

La casualidad quiso que tuviera todos los ingredientes necesarios en casa, así que, ni corta ni perezosa, me puse manos a la obra.

He usado magnum de morcilla de Embutidos Ríos, pero también se puede hacer con morcillas más pequeñas. Lo único que cambiará será el tamaño.

Ingredientes:

Magnun de morcilla de Burgos que cortaremos en rodajas de aproximadamente 2cm de grosor.

1 cebolla

250g 0 300g de espárragos verdes

20 hebras de azafrán de la Mancha

Sal

Pimienta negra (opcional)

Rebanadas de pan tostado en el horno

Una cucharada de aceite de oliva virgen extra.

30ml de agua para infusionar el azafrán

sofritocebollaesparragosazafrandelamancha

Elaboración:

Pulveriza las hebras de azafrán en el mortero. Calienta el agua y échala al mortero para que infusione mientras haces el sofrito. Reserva.

Corta el pan y tuéstalo en el horno. He usado pan de molde y lo he cortado redondo con un molde para emplatar. Reserva.

Pica la cebolla en juliana y sofríela en la sartén a fuego medio con una cucharada de aceite de oliva virgen extra.

Pica los espárragos verdes y añádelos a la cebolla cuando esté casi hecha.

Después de un par de minutos, añade la infusión de azafrán y deja que se evapore el agua al mismo tiempo que remueves todo con una cuchara de palo para que la cebolla coja color.

Rectifica de sal, aparta del fuego y reserva en la sartén.

En otra sartén muy caliente, sin aceite, asa las rodajas de morcilla por las dos caras.

Colócalas sobre el pan tostado y encima pon algo del sofrito de cebolla.

Más fácil imposible.

Va por ti.

aperitivosconmorcilladeburgos

Notas:

No es necesario tostar ni calentar el azafrán de la Mancha porque viene listo para ser usado, además, si le das más calor, aunque sólo sean unos segundos, corres el riesgo de estropearlo. Búscalo siempre con el sello de la Denominación de Origen Protegida que garantiza su calidad y procedencia. El resultado será mucho mejor.

12985510_1716931168551577_865635851907393051_n